Ochocientos treinta y un días

El 18 de octubre de 2017 comenzó un diálogo visual que conforma el primer conjunto de imágenes realizadas en colaboración. Esta correspondencia se dio desde la singularidad —desde nuestro proceso fotográfico individual— como un ejercicio que nos permitiera establecer una comunicación silenciosa sin la significación de la palabra. También por la necesidad de darle un marco temporal-espacial a nuestro tránsito cotidiano. Procuramos, entonces, unas condiciones que hicieran posible construir capas de recuerdo y de memoria bajo un código epistolar en el que no podíamos compartir escritos y en el que pregunta, respuesta, impresión, gesto, mensaje, negación o afirmación, estuviesen siempre amparados por la imagen. Esta selección muestra el recorrido en orden cronológico y fue cerrado el 27 de enero de 2020. Es, para nosotras, el primer dueto, la primera conversación y constituye los primeros pasos de nuestra identidad como dupla.